Para esos momentos, lo ideal será disponer de una habitación cómoda y acogedora, que les permita sentirse como en casa.
Unos más que otros, pero lo habitual es recibir la visita de algunos invitados al hogar a lo largo del año.
Los suegros, la abuela, los amigos que vienen para un par de días o aquellos que tienen previsto quedarse algo más.
Tener una habitación libre para que las visitas puedan disfrutar de su estancia es, sin duda, una gran ayuda. Si no, siempre podemos encontrar un espacio tranquilo del nuestro hogar donde poder alojarse.
Lo importante es que estos puedan disponer de un lugar cómodo, íntimo y acogedor, donde dispongan de todo lo necesario para disfrutar de su presencia en nuestro hogar.
Sea como sea, no deberemos olvidarnos de una lámpara de techo o focos dirigibles, una lámpara de pie, pared o de mesa para la mesita de noche.
Recuerda que para dar color a la estancia, no sólo dependemos de la pintura, también está el papel pintado, los vinilos, los textiles y demás complementos.
Lo ideal es buscar tonalidades neutras, como el blanco, beige, cremas o grises y dejando en mano de los complementos y textiles el toque de color.
De esta forma también nos resultará más fácil el hecho de encontrar una armonía y de combinar colores y piezas.
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