En un sofá de piel, el blanco suaviza su silueta, le otorga armonía y sensualidad sin olvidar su función, que es vivirlo.
La piel garantiza una excelente limpieza y una alta durabilidad del sofá.
Esté donde esté un sofá blanco regala sensación de luminosidad.
Un sofá blanco te permite pintar la pared en la que se apoya de un color más intenso y atrevido. Los mejores sofas de piel de Polo Divani los puede encontar en Muebles LLUESMA
De este modo creas un impacto visual y el marco ideal para destacar esa pieza decorativa y dotar de personalidad al espacio.
El blanco en un sofá realza más detalles como el acolchado de un capitoné. Desde el blanco puro a los rotos con toques azul, gris... no existe un único blanco sino muchos matices y tonalidades distintas.
Si no lo quieres de piel, elige un sofá de tela.
Los tejidos más limpios son las mezclas de algodón y poliéster: son fáciles de lavar y agradables al tacto.
Hay telas con tratamientos antimanchas o sanforizados, las telas que no encojen. También los hay de telas transpirables.
Los sofás claros llaman mucho mas la atención que los oscuros.
Por que siempre nos gustaran los sofás blancos?
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