Es un sueño rodearse de cosas bonitas y emocionalmente intensas, de esas que, cada vez que las miras, te liberan una suerte de regustito interior.
Las alfombras de diseño son sueños y estos sueños pueden ser realidad.
Son esas cosas que compraste por un impulso irrefrenable y que no necesitaste
meditar porque, desde el primer momento, sabias que te gustaban.
A quien no lo ha sentido nunca le puede parecer exagerado pero, lo cierto es que incluso parece que el momento y la circunstancia en que te topaste con ellos estén
rodeados de un halo de magia.
Suponemos que, a estas alturas, ya presientes el placer visual y el deseo de posesión
que nos produce una alfombra, que en realidad es una pegatina para el suelo, y que forma parte de las colecciones mas bellas del mundo.
Una alfombra es un fantástico derroche de imaginación, para el que ya estamos buscando sitio en casa.
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