Los suelos de parquet son cálidos, acogedores y polivalentes, ya que se adaptan a todos los ambientes. Armonizan perfectamente con una atmósfera clásica y con una decoración más atrevida y vanguardista.
Suelos, en fin, que nunca pasan de moda.
La madera, utilizada en la vivienda desde tiempo inmemorial, es actualmente uno de los revestimentos mas solicitados.
No solo crea una atmósfera de calidez y bienestar, sino que combina con todos los materiales y “acoge” suavemente a piezas clásicas o mas vanguardistas.
El suelo es quizá el elemento decorativo más importante cuando se trata de darle un toque personal al hogar.
Hay muchas condiciones a valorar antes de decidirse: el tipo de parquet, el dibujo de sus lamas, la madera elegida, el color y su efecto decorativo y, sobre todo, el precio de cada modelo en concreto.
Tipos de parquet
Existen tres clases de parquet: el encolado, la tarima o parquet sobre ristreles,
y el flotante.
El que mas aceptación tiene en la actualidad es el flotante.
Casi el 70% de las instalaciones de parquet que se realizan hoy en día son flotantes,
mientras que el 30% restante se reparte entre los otros dos sistemas.
Las diferencias que distinguen a cada tipo de parquet se refieren al sistema de
instalacion. El éxito del parquet flotante radica precisamente en este punto: es
el más practico y fácil de colocar.
Las lamas de madera vienen ya pulidas y barnizadas desde fábrica, con lo que se
prescinde de la parte mas engorrosa de la instalacion de parquet que es el lijado
y barnizado “in situ". Supone además un ahorro considerable de tiempo.
En un piso de 80 m2, por ejemplo, la instalación del parquet flotante se puede re-
alizar en solo tres días; si se trata del encolado o el de risteles (que deben pu-
lirse y barnizarse varias veces, ademas de dejarlo secar) se prolongaria hasta
15 y 10 dias, respectivamente. La otra gran ventaja del flotante es que puede colocarse sobre cualquier pavi- mento original (cerámicos, hormigon, incluso otro parquet), siempre que sea perfectamente plano y regular.
Las lamas ya barnizadas vienen pegadas sobre un sistema de machihembrado -unas pestañas laterales que encajan unas con otras-, pero la superficie total
no se encola sobre el suelo base.
Son piezas de un gran mecano que “flota” sobre el suelo y se sujeta unicamente
con los zócalos de la estancia.
Si en un futuro se quiere cambiar el parquet. la “desinstalación" también es
mucho más sencilla y no daña el pavimento inicial como ocurriría con el en-
colado.
Basta con soltar los zócalos y levantar los bloques de parquet.
El parquet encolado, el polo opuesto técnicamente al ?otante, es el sistema
antiguo y artesanali Cada pieza se pega directamente al suelo y a sus contigüas.
y asi sucesivamente. Hay que dejarl secar un día como minimo para des-
pués pulir y aplicar la primera capa de barniz.
Se barniza un total de tres veces. lijando siempre entre mano y mano.
Es mas exigente en cuanto a las bases de soporte. Debe colocarse siempre sobre pavimentos cerámicos, gres, terrazos o, como mucho, un hormigón muy igualado y fino, pues, al estar encolado individualmente, si el suelo inicial no está nivelado es fácil que se desencaje y se desestabilice.
Los problemas con las bases de fijacion son los que han dado paso al tercer ti-
po de parquet, el de ristreles o tarima.
Es un sistema similar al encolado (todaslas piezas se pegan entre sí y necesita
un pulido y barnizado posterior) que se fijan al suelo por medio de ristreles, nun-
ca directamente sobre el pavimento inicial.
Esta es su gran ventaja: puede instalarse sobre cualquier base pues los hay tres tipos de parquet según el sistema de instalación: flotante, encolado y de tarima o ristreles.
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