Las alfombras son especialmente bien recibidas en otoño e invierno.
Tienen la capacidad de absorber el sonido, por lo tanto conviene utilizarlas en habitaciones donde las actividades a desarrollar requieran el silencio.
Limpieza
Aunque las alfombras de lana admiten todo tipo de limpieza, se debe tener cuidado con
las lejías y los blanqueadores, ya que pueden dañar la lana más fácilmente. Es preferible
optar por detergentes neutros.
Las alfombras de algodón se consideran lavables, pero si el secado se produce lentamente, la alfombra se puede encoger.
Las de sisal o yute tienen características parecidas a las de algodón. Se pueden limpiar
con todos los métodos existentes, pero se recomienda la aspiración, o la aspiración
húmeda. En este último caso conviene proceder rápidamente al secado, ya que la humedad puede deteriorar las fibras.
Frecuentemente optamos por alfombras cuadradas o rectangulares, las redondas u ovaladas pueden añadir un toque novedoso y vanguardista a nuestra decoración.
Las alfombras son un añadido a cualquier suelo que tenga una casa, ya sea madera, moqueta, azulejo…
Cobran especial importancia en algunas estancias como el pasillo o recibidor, espacios donde los muebles, normalmente, no tienen cabida. En estos, las alfombras se convertirán en el principal elemento estético.
Son el elemento idóneo para definir estancias. Dentro de una misma habitación puede haber diferentes ambientes. Las alfombras ayudarán a diferenciar perfectamente cada uno de ellos.
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