En muchas viviendas no existe la posibilidad de destinar toda una habitación para ubicar los libros. En este caso, es imprescindible explotar al máximo las paredes.
En este caso, tenemos que intentar que la biblioteca se adapte a la perfección con el resto de la decoración, para que no desentone.
Muchas firmas de mobiliario incluyen en sus colecciones estanterías útiles y estéticas. Además, los libros también pueden ser una parte más de la decoración y podemos agruparlos, por ejemplo, por colores o por medidas, de forma que queden integrados en el ambiente. Los sistemas más extendidos son los modulares y los muebles libreros, que permiten crear composiciones originales.
El mobiliario modular es aquél que está compuesto a partir de varios bloques de diferentes formas y, en algunos casos, con alturas diferentes.
Estos sistemas posibilitan configurar una librería a medida y en función de la sala se colocarán más o menos módulos. Además, al no ser un sólo bloque permite combinar diferentes colores para que se cree dinamismo en la estancia.
Por éstas y otras características se adaptan a cualquier ambiente y permiten una composición libre para conseguir mayor grado de personalización.
A medida que se vaya necesitando más espacio, por ejemplo por la adquisición de nuevos ejemplares, se puede agrandar el tamaño de la librería.
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