¿Pasas frío en invierno y calor en verano? ¿Te asustas cada vez que te llega la factura del gas o de la luz?
Si es así, lo más seguro es que tu vivienda no esté bien aislada del exterior.
Para evitar problemas como estos, llega una solución sostenible.
En algunos países se ha empezado a convertir en tendencia un tipo de vivienda que llega desde el norte de Europa, concretamente desde Alemania.
Se llama Passivhaus (casa pasiva) y consiste en casas o edificios herméticamente
aislados del exterior, que controlan la calidad del aire interior (mediante sistemas interiores mecánicos y ventilación natural) y que aprovechan al máximo la energía solar.
De esta forma se ha logrado reducir el consumo energético en un 60% con respecto a las construcciones convencionales del clima mediterráneo.
¿En qué consiste?
La Passivhaus puede carecer de caldera (apoyándose en sistemas de energía solar o geotérmica, es decir de bajo el suelo), puesto que, aseguran los expertos, conserva todo el calor que recibe del sol y del propio calor humano.
Estos son los criterios base de la Passivhause:
- Aislamiento térmico alto
- Ventilación natural
- Ventilación mecánica
- Control de los puentes térmicos
- Control de la estanqueidad
El presupuesto para construir una casa Passivhaus siempre será mayor que el necesario para la construcción de una casa convencional, sin embargo, a la larga, el ahorro económico compensará con creces, por no hablar del ahorro energético que supone la arquitectura sostenible para el planeta.
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